Una buena carta para parrilla se ordena como se come un asado: achuras primero, después los cortes, las guarniciones, las parrilladas para compartir y los vinos. A eso súmale precios claros (por porción, por kilo o por persona, pero sin mezclar), descripciones que expliquen cada corte y una versión en inglés para el turista. En esta guía te mostramos cómo armar una carta digital de parrilla que se entienda en el celular y que puedas actualizar en minutos cuando sube la carne.
Estructura de una carta para parrilla que funciona
El cliente de parrilla sabe lo que busca y quiere encontrarlo rápido. Respeta el recorrido natural del asado y no inventes categorías creativas que obliguen a adivinar.
Un orden que funciona:
- Entradas y fiambres: provoleta, empanadas, picada, matambre casero.
- Achuras: chorizo, morcilla, chinchulines, mollejas, riñones, choripán.
- Cortes vacunos: bife de chorizo, ojo de bife, vacío, entraña, asado de tira, colita de cuadril, tapa de asado.
- Otras carnes: pollo, cerdo (bondiola, matambrito, costillitas), cordero, pescado a la parrilla.
- Parrilladas para compartir: para 2, para 4, completa o «solo cortes».
- Guarniciones: papas fritas, puré, ensalada mixta, papas a la provenzal, verduras grilladas.
- Salsas y agregados: chimichurri, criolla, huevo frito, provenzal.
- Postres: flan con dulce de leche, panqueques, queso y dulce.
- Bebidas y vinos: aguas, gaseosas, cervezas y la carta de vinos aparte.
En una carta digital cada uno de estos bloques es una categoría que el cliente toca desde el celular. Si tu lista de vinos es larga, conviene armarla como catálogo separado para que no tape la comida.
Precios: por porción, por kilo o por persona
Es la duda más frecuente al armar una carta de parrilla, y la que más discusiones genera en la mesa. La regla es simple: elige un criterio por categoría y decláralo.
Por porción
Es lo más claro para el cliente. Indica el peso aproximado en la descripción: «Bife de chorizo, aprox. 400 g». Así el comensal sabe si es para uno o para compartir.
Por kilo
Tiene sentido si vendes al peso para llevar o si trabajas con cortes grandes que se piden para la mesa (asado de tira, vacío entero). Aclara siempre que el precio final depende del peso del corte servido.
Por persona
Ideal para parrilla libre o tenedor libre. Aclara qué incluye (achuras, cortes, guarniciones, bebida o no) y qué se cobra aparte.
Por unidades
Achuras y empanadas se entienden mejor por cantidad. En Menuchido puedes mostrar precios por unidades o porciones, por ejemplo «chorizo, 2 unidades» o «empanadas, 6 unidades», sin crear un producto distinto por cada cantidad.
Cómo describir los cortes (sin escribir un tratado)
El turista, y también mucho cliente local, no sabe la diferencia entre entraña y vacío. Una descripción corta vende más que el nombre solo. Usa esta fórmula: qué es + cómo se siente + punto o sugerencia.
Ejemplos:
- Vacío: corte jugoso con su grasita dorada, tierno por dentro y crocante por fuera. Recomendamos a punto.
- Entraña: corte fino y muy sabroso, de cocción rápida. Ideal jugosa.
- Ojo de bife: corte con veta de grasa intramuscular, sabroso y tierno. Porción de aprox. 400 g.
- Asado de tira: el clásico del asado argentino, con hueso, cocción lenta.
- Mollejas: crocantes por fuera y suaves por dentro, con limón.
Evita adjetivos vacíos («exquisito», «delicioso») y aprovecha para indicar si la porción es para compartir. Si un corte se agota seguido, en la carta digital lo marcas como no disponible en el momento y nadie lo pide de más.
Parrillada para 2: la estrella que hay que explicar bien
La parrillada es el producto que más dudas genera. El cliente quiere saber exactamente qué trae y para cuántos alcanza. Detállala así:
- Qué incluye: «chorizo, morcilla, chinchulines, asado de tira, vacío y pollo».
- Para cuántas personas es.
- Si incluye guarnición o se pide aparte.
- Si se sirve en brasero.
Una buena foto de la parrillada servida en la mesa ayuda muchísimo. Si vas a sacarla tú, sigue los consejos de nuestra guía de fotos de comida con celular.

Maridaje: vende más vino sin presionar
No hace falta una carta de vinos de sommelier. Basta con una sugerencia corta en la descripción de los cortes más pedidos:
- Cortes grasos (vacío, asado de tira): un malbec o un cabernet sauvignon.
- Entraña y ojo de bife: malbec, blend tinto.
- Pollo y cerdo: un blanco con cuerpo o un rosado.
- Achuras y provoleta: un tinto joven o una cerveza.
Incluye el vino por copa si lo tienes: muchas mesas de dos no piden botella. Y si ofreces un «vino de la casa», ponlo arriba de la categoría.
Menú del día y menú ejecutivo
Al mediodía, muchas parrillas viven del menú ejecutivo: un corte con guarnición, bebida y postre o café. Arma una categoría propia, «Menú del día», y ubícala primera en el orden de categorías durante el horario de almuerzo.
Para que se lea fácil:
- Nombra la opción («Ejecutivo vacío») y aclara qué incluye.
- Indica los días y el horario en que está disponible.
- Usa el popup promocional para avisarlo al abrir la carta, o el bloque de información para el horario.
Arma la carta de tu parrilla
Crea tu carta digital gratis en Menuchido, sin tarjeta de crédito, y pruébala 14 días con tus cortes y tus precios.
Traducir la carta para turistas
En zonas turísticas, una parte de los clientes no lee español o lo lee a medias. Una carta solo en castellano termina en el mozo explicando corte por corte.
En Menuchido traduces la carta al inglés con un botón y el cliente elige ES o EN desde el mismo menú. Revisa la traducción de los nombres más típicos: muchos conviene dejarlos en español y explicarlos («Vacío — flank cut, juicy with crispy fat»), porque son parte de la experiencia. Te contamos más en cómo traducir el menú del restaurante al inglés.
Actualizar precios de cortes rápido
La carne cambia de precio seguido, y la carta impresa siempre queda atrás. Con una carta digital puedes:
- Subir todos los precios a la vez, en porcentaje o en pesos.
- Hacerlo solo para una categoría, por ejemplo cortes vacunos, sin tocar bebidas ni postres.
- Redondear para no tener precios con centavos raros.
- Ver la vista previa del precio anterior y el nuevo antes de aplicar.
El QR de las mesas no cambia: el cliente siempre ve el precio vigente. Si quieres armar una rutina de ajustes, lee cómo actualizar precios de la carta digital con inflación.
Errores comunes en cartas de parrilla
- Mezclar precios por kilo y por porción en la misma categoría sin aclarar.
- No indicar el peso aproximado de los cortes.
- Parrilladas sin detalle de qué incluyen ni para cuántos son.
- Achuras sueltas sin cantidad («chorizo» ¿uno o dos?).
- Carta de vinos mezclada con la comida.
- Cortes agotados que siguen apareciendo en la carta.
- No marcar opciones sin TACC: consulta la normativa vigente de tu jurisdicción y usa las etiquetas de alérgenos en cada producto.
Preguntas frecuentes
¿Conviene poner precio por kilo o por porción en la carta de una parrilla?
Para el salón, por porción con peso aproximado es lo más claro. El precio por kilo se reserva para la venta al peso o para llevar, siempre aclarado.
¿Puedo tener la carta de vinos separada de la comida?
Sí. Puedes armar varios catálogos, por ejemplo uno de comida y otro de vinos y bebidas, y mostrarlos por separado.
¿Cómo hago para que un turista entienda qué es una achura?
Activa la traducción al inglés y suma una descripción corta a cada achura. Muchas parrillas mantienen el nombre en español y lo explican en una línea.
¿Puedo recibir pedidos para llevar desde la carta?
Sí. Con los pedidos por WhatsApp, el cliente arma su pedido en la carta y te llega con el detalle y el total. Es ideal para el take away del fin de semana.
Tu parrilla, con la carta al día
Regístrate gratis en Menuchido, carga tus cortes y actualiza todos los precios en minutos cuando cambie la carne.





